Acceleradoras de Start-ups: Un motor de impacto social y una ventaja competitiva
30 abril 2019 - patricia.lopez

La aceleración de start-ups está directamente relacionada con el crecimiento económico, generación de empleo, equidad e innovación continua en grandes empresas


Hoy en día, solamente en el continente latinoamericano existen más de 300 instituciones dedicadas a la aceleración de los negocios; a nivel global son más 800 y el número continúa creciendo. ¿Pero qué es exactamente una aceleradora? En términos generales, nos referimos a una entidad que apoya a empresas etapas iniciales, catalizando su crecimiento a través de la generación de competencias, mentoring, asesoría y acceso a financiamiento e inversión.

Las startups ingresan a los aceleradores por un período de tiempo fijo y participan de una experiencia de capacitación intensa, rápida e inmersiva que apunta a acelerar el ciclo de vida de las empresas jóvenes e innovadoras, comprimiendo años de aprendizaje en pocos meses.

Esta industria ha estado experimentando un crecimiento acelerado en sí, en la última década. Continúa creciendo en los Estados Unidos y Canadá, que son actualmente los líderes en inversiones. Europa lidera con la mayoría de los programas de aceleración, pero también existe una expansión importante en América Latina, donde una mezcla de capital privado y público está alimentando un aumento en los emprendimientos y las aceleradoras.

Ciertas características de las aceleradoras que vale recalcar:

  • Representan un elemento clave para el desarrollo de ecosistemas de emprendimiento: Es decir, una palanca para las pequeñas y medianas empresas, mediante la cual sus emprendedores se vuelven líderes y adquieren competencias que impulsan el crecimiento de sus empresas y la sociedad
  • Enfoque en emprendimientos de alto impacto potencial: Las empresas que se apoyan cuentan con ideas altamente innovadoras y usualmente basadas en tecnología, lo que facilita la escalación
  • Oferta de valor específica para las Start-ups: las capacidades y conocimientos adquiridos, así como las conexiones para el financiamiento, representan un alto valor para las start-ups participantes de aceleradoras
  • Garantía para inversionistas y aliados corporativos: Extensos y rigurosos procesos de selección generan un respaldo hacia los potenciales financiadores que desean invertir en ideas innovadoras y mitigar el riesgo asociado

Impacto socio-ambiental a través de la aceleración

Las aceleradoras verdaderamente exitosas utilizan tres principales indicadores para medir su éxito: el impacto socio-ambiental que generan, el crecimiento económico de sus start-ups/emprendedores y el nivel de inversión que atraen. Éste último punto es un buen indicador del atractivo creciente de las aceleradoras: Ciertas organizaciones son grandes financiadores y conexiones de inversión. Algunos ejemplos son Y Combinator (Airbnb y Dropbox estuvieron en sus programas, la valuación combinada de sus startups actualmente es +$ 100 billones) y Fast Forward (una de las pocas aceleradoras tecnológicas enfocadas en el ámbito sin fines de lucro,  recaudación a la fecha: + $ 56 millones).

El impacto social es también un elemento importante en la evolución de las aceleradoras como impulsoras de cambios en la sociedad y el medio ambiente. Hasta hace pocos años, las organizaciones sin fines de lucro no habían tenido la oportunidad de unirse a aceleradoras o programas similares. Por suerte, esto ha ido cambiando. Hoy en día, numerosos aceleradores han comenzado a recurrir cada vez más a organizaciones sin fines de lucro o incluso a centrarse exclusivamente en ellos. Un ejemplo claro es el programa Accelerate2030, creado con la colaboración de Impact Hub y PNUD, que se centra no sólo en la aceleración de ideas innovadoras, pero también en ideas que cambien al mundo a través del enfoque en los objetivos de Desarrollo sostenible de las Naciones Unidas. El programa contará con la participación de Impact Hubs y sus emprendedores en más de 16 países y se distribuirá más de $ 1 millón en premios, sin contar las potenciales alianzas con más de 40 corporaciones y organizaciones globales que puedan generar también crecimiento y escalación.

El impacto de programas como Accelerate2030 para los start-ups es no sólo cuantificable sino impresionante: Ediciones pasadas en promedio han significado aumentos en inversión anual de empresas seleccionadas a la fase final ($ 1.2 millones en promedio), en número de empleados (10 en promedio) y en ingresos anuales ($80K de seleccionados para la fase final).

Aceleradoras como catalizadoras de innovación en grandes empresas

Otro modelo interesante que está surgiendo son mini-aceleradoras dentro las empresas y grandes corporaciones, estructuradas como herramientas para generar y desarrollar rápidamente ideas y proyectos innovadores.

Según estudios realizados por el Boston Consulting Group, los líderes corporativos a nivel global están siempre enfocados con alta urgencia en la innovación por una sencilla razón: el crecimiento a través de la innovación es la ruta más segura y directa hacia un rendimiento superior

Los estudios mencionados, entre otros, identificaron que las corporaciones que buscaban una cultura amplia de innovación, adaptación rápida al cambio y transferencia de competencias/mejores prácticas, muchas veces escogían modelos y programas similares al de las aceleradoras para impulsar estas medidas.

La organización Impact Hub San Salvador explora modelos como éstos en el país, siguiendo el benchmark de otras alianzas exitosas en la red global con socios y aliados corporativos. Como institución dedicada al apoyo del emprendimiento en El Salvador, Impact Hub busca también desarrollar esa cultura de emprender y crear, dentro de las empresas salvadoreñas más establecidas y así extender el impacto generado. Este modelo también permite crear una conexión entre empresas y start-ups mediante una mentalidad en común.

Próximo desafío: la sostenibilidad en el largo plazo

Un área que aún necesita desarrollo es el de asegurar no sólo la escalación de los emprendedores y start-ups, sino también la sostenibilidad de esas empresas a largo plazo. Existen ciertos factores que las empresas exitosas que participan de programas de aceleración tienen en común: Equipos bien estructurados y liderazgo, modelo de negocios adaptable y escalable, entre otros. Pero la combinación de estos factores y la influencia del ambiente y momento político-económico al que se enfrentan las start-ups aún queda por explorarse. Esto permitirá identificar cómo fortalecerlas e impulsarlas aún más a través de la aceleración.

Maricela Calderón es co-fundadora del Impact Hub San Salvador y Gerente de proyectos globales en la sede de Madrid de Boston Consulting Group. Cuenta con más de 12 años de experiencia en consultoría de negocios y modelo de negocios sostenibles.